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El Mapa de las Obras de la Carne y el fruto del Espíritu

 

LIBRO: El Mapa de las Obras de la Carne y el Fruto del Espíritu
Portada
Reportaje de prensa

Autor y fechas

Prólogo
 
Dedicatoria
 
Te Invitamos Señor

Dios Quiere Hablarte

Las Obras de la Carne
    Adulterio
     
    Fornicación
     
    Inmundicia
     
    Lascivia
     
    Idolatría
     
    Hechicerías
     
    Enemistades
     
    Pleitos
     
    Celos
     
    Iras
     
    Contiendas
     
    Disensiones
      La cizaña
       
    Herejías
     
    Envidias
     
    Homicidios
     
    Borracheras
     
    Orgías

    Y COSAS SEMEJANTES A ESTAS

    Homosexualidad y lesbianismo
     
    Sexo con animales
     
    Averroísmo
     
    Lujuria
     
    Avaricia
     
    Estafa

    Murmuraciones

    Maldicientes
      SEMÁNTICA

    Soberbia

    Contumaz

    Usar el nombre de Dios en vano

    Mentira

    Exageración

    Iniquidad

    Adivinación

    Encantador

    Consultar a los muertos

    Exorcista

    Escarnecedor

    Respondones o Contestones

    Iracundo

    Egoísmo

    Antagonismo

    Rivalidad

    Casamentero

    Prevaricar

    Lisonjeros

    Los Pecados de Sexo

El Fruto del Espíritu
    Amor
      El dar
       
      El amor es benigno
       
      El amor no tiene envidia
       
      El amor no se jacta
       
      El amor no hace nada fuera de lugar
       
      El amor no busca lo suyo

      El amor no se irrita, no guarda rencor
       
      Porque el amor todo lo perdona, todo lo soporta
       
      El amor no se goza de nada injusto
       
      El amor no es desconfiado
       
      El amor es de Dios
       
      El amor reprende y castiga
       
      En el amor no hay hijos preferidos
       
      El perfecto amor no es instantáneo
       
      El amor es responsable y no niño
       
    Gozo
     
    Paz
     
    Paciencia
     
    Benignidad
     
    Bondad
     
    Fe
      Pelea la buena batalla de la Fe
       
    Mansedumbre

    Templanza

Tiempo de Reflexión

 

 

 

 

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El perfecto amor no es instantáneo

      ¿Es el amor un proceso instantáneo? ¡NO! Es algo que lleva un proceso de crecimiento. En 1 Juan 4:17 nos dice: "En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio." Es un proceso de ir día a día perfeccionándonos y creciendo. Y aquí nos habla de que debemos dejar la inseguridad y adquirir confianza en las promesas de Dios, en Nuestro Señor Jesucristo.

             Día a día debemos procurar y orar al Señor que nos ayude a poner en práctica el Amor. Es insistir a cada momento en vivir lo que hablamos pidiéndole a Dios que nos ayude a cambiar nuestro corazón, para que hoy lo hagamos realidad. Es un proceso de meditar en las cosas que a diario ponen a prueba el amor de Dios en nosotros. Si decimos: "Aquél es un hijo del diablo, se burla del evangelio." Entonces, si el amor de Dios crece en nosotros, lloramos ante Dios para que "AQUEL" se convierta, para que se arrepienta. ¿Acaso no éramos muchos de nosotros unos burladores del evangelio hasta que Cristo nos amó y nos rescató?

             He oído esposas decir: "Yo amo a mi marido y lo quiero hacer siempre feliz."  Y realmente no saben amar, no saben lo que están diciendo.  Pero Dios nos está hablando ahora para saber qué hacer, saber cómo pedir y qué pedirle a EL.  Oí una esposa decir una vez así:

 

"A mi marido le gusta comer pulpo y calamares y yo los aborrezco, no los puedo ni oler. Pero como eso a él le gusta yo lo complazco y los cocino.  Con un trapo me tapo la nariz, se lo sirvo, y abandono la cocina en lo que se va el olor."

             Esto es sencillamente una realidad, una prueba tangible, una evidencia de amor, de como una esposa hace feliz a su esposo.

             Pedro apóstol y discípulo de Jesús, el cual andaba con El, el cual hizo grandes milagros en el nombre del Señor, ese Pedro le dijo al Señor en Mateo 26:34 así: "Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti yo nunca me escandalizaré."

 Y continúa: "Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces."

          Luego de la muerte de Jesús, Pedro y otros de los discípulos volvieron a su antigua vida, a la pesca. Estaban pescando y Jesús resucitado se les apareció. Pero algo sucedió muy particular, no reconocieron a Jesús, después de haber estado tanto tiempo con El. Su vida espiritual estaba cegada y Pedro estaba semidesnudo en el agua. Esta historia la narra Juan 21:1-7

         Luego de haber comido llamó a Pedro aparte y le preguntó tres veces: Simón, hijo de Jonás, ¿Me amas más que estos?; Simón, hijo de Jonás, ¿Me amas?; Simón, hijo de Jonás, ¿Me amas?  ¿Que vemos aquí? Un hombre de Dios, escogido por Dios que no había aprendido a amar todavía. Pero el Señor conociendo su debilidad, como conoce la tuya, lo restauró, fue a buscarlo cuando se volvió atrás.  Fue entonces en Hechos 1:12-16 que Pedro, junto a otros incluyendo a María la madre de Jesús, estaban esperando la promesa del bautismo en el Espíritu Santo. En Hechos 2:1-4 Pedro, María y los demás que estaban esperando, recibieron el Espíritu Santo.  Desde ese momento Pedro fue revestido del poder de Dios y era un Pedro distinto, dispuesto a morir por amor al Señor.  Es importante para el creyente ser revestido del Poder del Espíritu Santo de Dios.

             Pero con todo y eso Pedro todavía le faltaba algo en el amor. Pedro no tenía el amor fraternal y hacía acepción de persona. En Hechos capítulo 10 se narra la bella historia de Cornelio, varón que no era judío, era un gentil.  Y en el versículo 25 Pedro le dice: "Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo".  Dios le tuvo que decir y enseñar a Pedro que Dios ama a todos y en el versículo 34 dice: "Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas".  Ya que Pedro tenía el Espíritu Santo y realmente amaba a Dios, sólo bastó que Dios le hablara una vez para él amar a todos en toda nación y lengua. Ni Pedro, ni usted, ni yo alcanzamos el perfecto amor de hoy para mañana, pero Pedro puso su corazón en las manos del Señor.

             Te voy a narrar un testimonio en forma muy breve y resumida: Esta es una hermana en la fe que le dijo de todo su corazón al Señor más o menos así: "Señor, te invito a cenar esta noche a tal hora". Su fe era que el Señor iría en persona a cenar con ella.  Esa noche preparó una exquisita comida, preparó la mesa en una forma muy bonita, faltando poco para la hora indicada tocan a la puerta, era un viejito que le dijo:

 -"Tengo hambre. ¿Tiene algo de comer que me dé por ahí?

 - Mire señor, por favor, hoy no estoy para nadie. Por favor váyase.

             Pasó un poco después de la hora volvió el viejito y la hermana volvió a botarlo. Cuando ya había pasado un poco de tiempo más, por última vez volvió el viejito, pero esta mujer le contestó un poco enojada.  Luego cuando se cansó de esperar le dijo al Señor:

 

- Señor, me desilusionaste. Te esperé, prepararé todo para ti, me esmeré en darte lo mejor....

 Entonces oyó la voz de Dios que le dijo:

 - Fui tres veces y te toqué la puerta y no me abriste.

             Entonces esa mujer comprendió que aquel viejito era el Señor y comenzó a llorar arrepentida y le pidió perdón al Señor. Oigamos la voz de Dios.

 Mateo 25:41-46,

 "Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?  Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna."

        Muchos son los llamados pero pocos los escogidos y HOY Dios desea que tú seas de los escogidos, ¿CREES ESTO?

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