REGRESA PAGINA PRINCIPAL LIBROS Y TRATADOS GRATIS

.
 

Semana 15, día 3

Lunes, 19 Junio 2023

 

 

 

La humillación y la exaltación

 

Jesús, el Cristo, dijo en Mateo 11:28 al 30

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

¿A quién le dijo estas cosas?  Se las dijo a los que ya habían escuchado la Palabra del Reino de Dios, también a los discípulos.  Y todas estas palabras son de aliento, de esperanza, de consuelo, de enseñanza, para ir perfeccionando en la fe el caminar con Dios.

Jesús te promete descanso cuando estés trabajado y cargado de situaciones, de pensamientos que te pueden estar atormentando.  Esto es sumamente claro para todos, pero solo unos pocos tienen la fe y depositan toda la confianza el Señor para que sea Jesús que lleve o te quite esa carga mental, pero la mayoría como que no lo creen.  Pero tú, en este momento créele al Señor, no dudes.

Cuando dice "Llevad mi yuyo sobre vosotros", ¿qué es lo que está diciendo?

Yugo, es un madero que une dos animales, generalmente BUEYES, para el desarrollo de faenas especiales.  Entonces significa que es como estar físicamente unido a Jesús el Cristo, con yugo.  Esto es, que es caminar y ser dirigido por el mismo Señor en todos los detalles de tu vida.

¿Y qué propósito tiene estar enyugado con Jesucristo? Es para que aprendas y recibas estos beneficios:

y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Aprender de Jesús la mansedumbre, ser manso, no un contestón, no buscador contienda, no estar en actitud agresiva. Es ser una persona a la cual la gente se te puede acercar con confianza.

También ser humilde de corazón. Es la actitud de sumisión y confianza, en especial cuando recibes corrección o un regaño de parte del Señor, que no le busque justificación alguna cuando recibas corrección o exhortación que viene a través de un mensaje o una persona.

Cuando dice:

y hallaréis descanso para vuestras almas

Esto es, que al tener mansedumbre y ser humilde, créelo, te evitará muchos, pero muchísimos problemas, evitaras tener que arrepentirte de algo que hagas o pienses, evitarás tener que pedir perdón por cosas que hagas mal.

El Señor te dice que no tengas miedo de estar unido en yugo a Él,  porque Él es quién dirige tu vida, y la carga es liviana.

¿Crees esto?

Ahora entremos de lleno en tu vida y la humillación.

Jesús, acusando y regañando a los escribas y fariseos, dice en Mateo 23:11 al 12

11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo.
12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido

Hay creyentes que se creen superiores a los demás, he visto pastores que de un momento a otro ya son apóstoles, otros manipulan a la gente diciendo:

"Yo soy un ungido de Jehová. Que nadie toque al ungido del Señor para que no le venga muerte."

El que piensa y dice así, se está enalteciendo y el Señor dice que será humillado.  Pero el que se humilla será enaltecido.

Hubo un hombre protegido por Dios, apreciado por Dios, prosperado por Dios, en otras palabras, un ungido. ¿Y saben qué?  Dios le dio permiso a Satanás para probarlo.  El nombre de ese hombre es Job.  Luego que Job se humilló, fue exaltado y recompensado grandemente.

Piensas o predicas contra el pecado, eso está bien.  Lo haces con temor de Dios y sin intensión del maltrato y sí de exhortar al arrepentimiento, eso está bien.  Es fácil y cómodo decirle a los demás lo que está mal, pero ¿cuál es tu actitud cuando esa corrección te toca a tí?

Pues te cuento la historia de un rey justo, un rey que amaba a Dios, un día se le presenta una situación para juzgar la maldad de un hombre.  Este hombre que hizo lo malo, tenía cientos de ovejas, pero le quitó la única oveja de otro hombre.  El rey enfureció y sentenció ese hombre fuertemente.  Pero, ¡sorpresa!, esta es la historia del rey David con el profeta Natán.  El profeta Natán le dijo que ese hombre malvado que sentenció era él mismo, por haberle quitado a un hombre su única esposa, y luego mandarlo a matar para ocultar su pecado. Vea 2 Samuel 7.

Cuando de los que has criticado, cuando de lo que has predicado, te das cuenta que tú has hecho lo mismo, entonces es que para salvar tu alma, que debes entrar en la HUMILLACIÓN.

En la humillación hay palabras que salen del alma, palabras de arrepentimiento, lágrimas, clamor, ayuno.

En la humillación no existe buscar excusa cuando tu sensibilidad es afectada por alguien que da un mensaje que toca tus errores, lo que existe es postrarse ante el Señor y dar gracias por la corrección.

Los discípulos de Jesús estaban en un proceso de aprendizaje, lo mismo que te puede estar pasando a ti.  En ese proceso los discípulos cometieron errores, fueron exhortados, fueron regañados, fueron reprendidos.  Pero ¿por qué? La amplia respuesta la vemos en Hebreos 12:4 al 11

4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; 5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo.
7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
9 Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?
10 Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.
11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados
.

Por lo tanto, cuando somos corregidos por el Señor, tengamos la actitud de humillación, de acercarnos más al Señor, de amarle más porque por amor y para nuestro bien nos corrige.

Es el Señor mismo que te exalta luego de tu humillación.

Ahora veamos algo que pasa por alto en casi todos los mensajes, es la historia cuando Salomón terminó el Templo del Señor, todos estaban felices y contentos.  Pero veamos lo que Dios habló en 2 Crónicas 7:11 al 15

11 Terminó, pues, Salomón la casa de Jehová, y la casa del rey: y todo lo que Salomón se propuso hacer en la casa de Jehová y en su casa, fue prosperado.
12 Y apareció Jehová a Salomón de noche, y le dijo: Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio.
13 Si yo cerrare los cielos, para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;
14 Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
15 Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, a la oración en este lugar:

¡ALTO AHÍ!

¿Si todos estaban bien contentos y alegres, por qué esa advertencia de juicio?

El Señor le dice a Salomón, algo así como suponiendo que yo... y repito:

13 Si yo cerrare los cielos, para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;

El Señor le dice a Salomón, y quizás a alguien que escucha, que para que venga ese juicio es porque han pecado contra Dios y lo han abandonado.  Hasta ese momento todo estaba bien, pero el Señor que conoce el futuro, advierte, le advierte a Salomón de la consecuencia de pecar deliberadamente luego de conocer al Señor.  Y para nosotros es una advertencia.

Y el Señor le dice a Salomón y nos dice a nosotros, que ya tiene la salida, que ya tiene el método para restaurar la relación con Dios, de restaurar las bendiciones, y a futuro, antes de que ocurra, dice, y repito:

14 Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

Esto ocurrió en el futuro luego de ese mensaje a Salomón.  Hasta Salomón mismo, con el pasar de los años, se corrompió (1 Reyes 11)

Esto es un llamado, un recordatorio, para tener presente siempre la humillación, y procurar mantenernos en el camino del Señor, para recibir de Él la exaltación.

 

Nadie te ama como el Padre, nadie te ama como Jesucristo el Señor.

 

Espere el próximo mensaje.

ESCAPA POR TU VIDA
SIN ARREPENTIMIENTO NO HAY PERDÓN DE PECADO
SOLO JESUCRISTO SALVA

 

 
 

 

UNOS BRAZOS HUMILDES SE ABRIERON

 
 


 

um